Make your own free website on Tripod.com
MEDIOS
abcboton.jpg (1386 bytes)
uhora.jpg (2856 bytes)
noticias2.jpg (3920 bytes)
logo-teveo.jpg (1167 bytes)
nacion.jpg (9869 bytes)

PORTALES

planet1.jpg (2155 bytes)

conexion1.jpg (2166 bytes)

highway1.jpg (1877 bytes)

multinet1.jpg (2038 bytes)

pol1.jpg (6530 bytes)

quanta1.jpg (2636 bytes)

supernet1.jpg (2199 bytes)

telesurf1.jpg (2011 bytes)

loguito.gif (5533 bytes)

Si los link están protegidos por derechos de copia, serán removidos a soicitud del propietario

HAGA CONOCER SU OPINIÓN

VOLVER A PRIMERA PLANA

El PLRA y la ICAR

Alberto Vargas Peña (F. Libertad)

08 de octubre de 2001

  Claudio Gimenez, obispo de confesión católica, se permitió criticar la posición del PLRA dentro del "diálogo" planteado por la Iglesia Católica Apostólica Romana -ICAR-. Dijo que "no se progresaba, porque existían dos posturas duras", refiriendose a las del PLRA y de Julio César Franco, vicepresidente de la República.

  Miguel Abdón Saguier, presidente del PLRA , se manifestó indignado por lo dicho por Gimenez, porque colocaba "al PLRA y al vicepresidente de la República como los malos de la película". La posición de Saguier fué adoptada a raíz del contenido de las expresiones de Claudio Gimenez, y no a su capacidad de expresar una opinión política. Desde luego, al aceptar el PLRA dialogar con la ICAR o bajo el palio de la ICAR, aceptó, le guste o no, una suerte deliderazgo, que para los verdaderos liberales es inaceptable.

  Lo que diga Claudio Gimenez no es importante. Lo importante es que crea que tiene facultades para decirlo, cuando la realidad es que como miembro de un estado extranjero, dependiente directo de una política exterior externa, no tiene ningú derecho de inmiscuirse en los asuntos internos paraguayos. Claudio Gimenez es dignatario de una institución que reconoce como jefe máximo a un monarca, Karol Wojtyla, conocido como Juan Pablo II, y por consiguiente no tiene el menor derecho de inmiscuirse en la política interna del Paraguay.

  Por otra parte el liberalismo ha sido el tradicional adversario de la ICAR, a la que ha negado siempre el derechos de hacer política. No solamente por el hecho de que no existen en realidad Iglesias nacionales sino porque la ICAR, sistemáticamente ha negado la libertad humana y, por ende, la democracia. La ICAR no es democrática.

  Además, todos los ministros de cualquier confesión tienen una inhabilidad absoluta según la Constitución paraguaya. No pueden ser candidatos a ningún cargo electivo, lo que quiere decir que se les niega el máximo derecho ciudadano.

  A pesar de todo esto, el PLRA presidido por Miguel Abdón Saguier aceptó dialogar dentro del marco propuesto por la ICAR, no se sabe con quien  ni para qué. El error ha sido del PLRA, porque se sabía perfectamente que la ICAR estaba embarcada en un proyecto político de largo alcance y porque lo que buscaba ahora era simplemente dar aire a un globo que se desinflaba. Hubiera sido un milagro que la ICAR, por medio de alguno de sus jerarcas, no responsabilizara al PLRA de no avanzar hacia la protección del gobierno, puesto que el PLRA era el que se encontraba liderando la exigencia de que el gobierno se vaya.

  La ICAR se encuentra embarcada en la reconquista del poder efectivo en el Paraguay y para eso ha lanzado su movimiento llamado "Paraguay Ja Ipotava" - El Paraguay que queremos- que prepara la candidatura de Pedro Fadul a la presidencia de la República en el 2003. Para conseguir sus propósitos la ICAR necesita mantener el gobierno usurpador, que se desprestigia día a día, por una parte, y eliminar la competencia, representada por el PLRA. Mientras más se hunda el gobierno, es mejor para el proyecto de la ICAR, pero no quiere que sea reemplazado por el PLRA. Quiere que la fruta esté madura para que en el 2003 le caiga fácilmente en las manos. El gobierno hundirá a la ANR, y al PLRA lo hundirá la ICAR.

Dentro de este marco, la respuesta de Saguier es infantil. Lo qu debió hacer como presidente del PLRA es negarle a Claudio Gimenez y a la ICAR toda facultad de expresar opiniones políticas y retirar de inmediato al PLRA de esa comedia de diálogo, que solo busca encontrar un responsable al inevitable empantanamiento, para descalificarlo en el cercano futuro.

    

VOLVER A PRIMERA PLANA