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El caso Argaña y la disposición de los barones de Itaipú a mantener el poder

Alberto Vargas Peña (F. Libertad) 

05 de octubre de 2000

        

Cuando Lino Oviedo ganó las elecciones internas de la ANR en septiembre de 1997 la logia de los barones de Itaipú, que es dueña de la economía paraguaya gracias a Emprendimientos SA y sus empresas vinculadas, se encontró con un grave problema. Su hombre, Carlos Facetti, había perdido frente a dos enemigos: Lino Oviedo y Luis María Argaña.

Quedaba un débil eslabón para sujetar la cadena: El Ing. Raúl Cubas, candidato a vicepresidente y niño mimado de Enzo Debernardi, jefe real de la logia de los barones de Itaipú. El primer paso fue anular a Oviedo mediante  un tribunal especial militar y una acusación cualquiera. Pero quedó otra espina terrible: Luis María Argaña se las agenció para colarse como candidato a vicepresidente, mediante una interpretación retorcida de los Estatutos de la ANR.

Cubas-Argaña ganaron las elecciones en mayo de 1998. A partir de ese momento Wasmosy, jefe nominal de la logia de los barones de Itaipú , comenzó a conspirar contra el nuevo gobierno. La conspiración contaba con la complicidad de Cubas y con la sentencia de muerte que pesaba sobre Argaña, cuyo cáncer terminal de colon era un secreto a voces.

Lino Oviedo logró imponer su voluntad al Ing. Cubas y se convirtió en el poder detrás del trono. Argaña, que había viajado a Lyon a fines de 1998, y regresado sin cura posible, hizo una alianza con los barones con el objeto de derribar al gobierno elegido, del cual era el segundo hombre.

Dentro de este esquema la conspiración fue desarrollada. Una  herramienta importante para los fines de los conspiradores eran los votos del PLRA en el Congreso. En diciembre de 1998 quedó claro que los liberales no votarían un juicio político mientras Argaña fuera el vicepresidente.

Domingo Laíno, entonces líder del PLRA hizo unas declaraciones  extrañas: “Muerto el perro, se acabó la rabia” – dijo y luego agregó que no  habría juicio político.

De hecho el diputado Atilio Martinez Casado había afirmado que los diputados que respondían a su movimiento no votarían a favor de la destitución del Ing. Cubas. Estos son hechos comprobados. ¿Qué pasó después?

Argaña murió el 22 de marzo de 1999 y fue objeto de un atentado el 23.

Esto es otro hecho que se podrá comprobar con la autopsia que el fiscal se niega a que sea realizada. A raíz del atentado, se produjo un desbande lógico en el gobierno, pero el Ing. Cubas, en lugar de tomar decisiones con su gabinete, reemplazó al ministro del Interior por su hermano, un argañista de la primera hora, que provocó, con su incompetencia o su acción deliberada, los hechos de la Plaza del Congreso, el domingo 26 de marzo de 1999. Estos hechos supuestamente hicieron renunciar al Ing. Cubas, que se mostraba anonadado en público.

Parece que queda claro ahora que el aprovechamiento de la muerte  natural de Argaña – es un hecho que no hay autopsia a causa de la negativa de  la parte querellante y del fiscal de la causa, por cuyo motivo no se puede saber cuando y donde murió el ex vicepresidente- fue parte de la conspiración de la logia de los barones de Itaipú, cuyo poder logró consolidarse y evitar la prisión del Ing. Juan Carlos Wasmosy.

Hoy la logia de los barones – quizá fuera más adecuado definirlos como “de la energía” y no simplemente como de Itaipú – está plenamente en el poder y se dispone a acabar con los restos del argañismo representado por el Dr. Nicanor Duarte Frutos.  

 

    

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