Make your own free website on Tripod.com
MEDIOS
abcboton.jpg (1386 bytes)
uhora.jpg (2856 bytes)
noticias2.jpg (3920 bytes)
front-logo-dia.jpg (3564 bytes)
logo-teveo.jpg (1167 bytes)
nacion.jpg (9869 bytes)

PORTALES

planet1.jpg (2155 bytes)

conexion1.jpg (2166 bytes)

highway1.jpg (1877 bytes)

multinet1.jpg (2038 bytes)

pol1.jpg (6530 bytes)

quanta1.jpg (2636 bytes)

supernet1.jpg (2199 bytes)

telesurf1.jpg (2011 bytes)

loguito.gif (5533 bytes)

Si los link están protegidos por derechos de copia, serán removidos a soicitud del propietario

HAGA CONOCER SU OPINIÓN

 

 

ACEVEDO MINISTRO DE INDUSTRIA Y COMERCIO

Alberto Vargas Peña (miembro de la Fundación Libertad)

Euclides Acevedo ha sido nombrado ministro de Industria y Comercio, usufructuando el cupo que le corresponde en el gobierno ilegítimo y usurpador a uno de los partidos cómplices en el golpe de marzo de 1999. Reemplaza a su jefe y empleador desde tiempo inmemorial, el Dr Guillermo Caballero Vargas, quien dice haberse alejado del ministerio – que no supo ejercer con eficacia- por razones empresariales. Probablemente Acevedo podrá ayudar mejor a las empresas en dificultades de Caballero Vargas desde el ministerio.

Acevedo es un político multifacético, que ha recorrido muchas carpas partidarias, Febrerista, logró alcanzar la presidencia del PRF, al que liquidó en menos de dos años. Su gestión administrativa fue tan catastrófica, que después de él llegó el diluvio. Hoy, el febrerismo prácticamente no existe. Cuando vio que a caballo del febrerismo no alcanzaría las cotas de poder que buscaba desde pequeño – no hay que olvidar sus ancestros colorados – convenció a Guillermo Caballero que financiara la organización de un partido nuevo, que ambos fundaron y denominaron "Encuentro Nacional".

Acevedo fue embajador de Wasmosy en España, y se le acusa de haber comprado un edificio para la Embajada en cinco millones de dólares, cuando aparentemente costó bastante menos. Se le acusa también de haber querido hacer un negociado con lanchas patrulleras, que le hubieran costado al Paraguay como siete yates de superlujo, sin que sirvieran para nada. Con una bajante como la actual esas lanchas propuestas por Acevedo, no podrían navegar.

Acevedo, desde febrero de 1989 se encuentra gozando de las mieles de la caja fiscal. No ha dejado, desde entonces de percibir salarios del estado. Ahora ha llegado a ministro de Industria y Comercio, un cargo en el que tendrá que improvisar porque nunca trabajó ni en la industria ni en el comercio ni tan siquiera una hora. El se jacta de ser un político a tiempo completo, que colgó su título de abogado desde el mismo día que se recibió. Jamás tuvo contacto con la producción y conoce, si es que conoce, la actividad únicamente en forma teórica. Yo, por lo menos, jamás le he escuchado exponer una idea acerca de la economía que sea conducente, factible o razonable.

¿Qué hará Acevedo en el Ministerio de Industria y Comercio? Lo que mejor sabe: Hablar. Acevedo es ducho en versificar, hablar, exponer, enredar, crear palabras, metamorfosear ideas ajenas, construir imágenes verbales, mezclar el guaraní culto con el castellano parecido y sacar de la nada conejos ilusorios. Lo que puede esperarse es que haga precisamente eso, mientras ayuda eficazmente a su empleador y amigo Guillermo Caballero Vargas a arreglar los problemas de Manufacturas Pilar, que pierde dinero trabajando al 40% porque no tiene mercado y perderá el triple trabajando al 100%, las 24 horas del día. El caso no es recuperar Manufacturas de Pilar, una empresa que difícilmente sea ya rentable, sino hacer que el estado "consuma lo que el Paraguay produce" siempre que sea el tejido de Guillermo Caballero Vargas.

Acevedo hablará mucho y hará poco a favor de la industria paraguaya porque no sabe qué hay que hacer ni cómo. Creará seguramente consejos de toda laya, que llenará con sus paniaguados, buscando réditos políticos. Se rodeará de "técnicos" tan locuaces como él y tan ineficaces, para que cuando deba salir, lo haga con medios como para buscarse otro puesto jugosamente rentado por los contribuyentes.