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Las dos varas de la Corte

Enrique Vargas Peña

Hay poco que agregar a lo que se ha señalado en el editorial de ABC Color de hoy, 07 de diciembre de 1999, sobre el rechazo de la Corte Suprema de Justicia a una acción de inconstitucionalidad presentada ante ella por la Cámara de Diputados a los efectos de atacar la resolución del Senado por la que fueron removidos tres miembros de esa misma Corte sin los recaudos establecidos por la Constitución y las leyes para removerlos.

Simplemente remarcar lo allí señalado: ante similares circunstancias, esta misma Corte admitió, el pasado año, una acción de inconstitucionalidad presentada por el Congreso contra el decreto 117 que conmutó la pena impuesta al general Lino Oviedo, en la celebérrima sentencia 415.

Esto demuestra que esta Corte tiene dos varas, una para las fuerzas políticas a las que se debe -el lainismo y el wasmosismo- y otra, diferente y opuesta, para el resto del país.

Al wasmosismo y al lainismo, esta Corte les otorga todo lo que piden, incluso cuando lo que piden es contrario a la Constitución y a las leyes, como lo fue esa intervención judicial del Congreso que anuló el decreto 117, que estaba prohibida por el articulo 248 de la Ley Fundamental.

Al resto, esta Corte le niega hasta lo mínimo, pues lo mínimo que cabe esperar es que si el Congreso tiene personería para atacar el decreto 117, la tiene también para defender la independencia del Poder judicial que ha terminado por ser destruida por el Senado.

Es decir, si el Congreso es parte afectada cuando supuestamente se viola la Constitución en un caso, lo es también cuando evidentemente se la viola en el otro, pero a esta Corte, presidida por el amigo de Juan Carlos Galaverna, Wildo Rienzi, le importa poco respetar siquiera el mínimo de coherencia consigo misma.

Lo que esta Corte demostró, una vez más, es la arbitrariedad del régimen de marzo: la potestad que se arrogan los que mandan para aplicar diferenciadamente la ley, según ella caiga sobre sus amigos o sobre los demás ciudadanos de la República.